Como el buen tiempo sigue, hay que aprovechar y seguir recorriendo lugares interesantes. Hoy nos vamos para Dalt Vila, nombre que se le dá al casco antiguo de la ciudad de Ibiza, el cual esta amurallado en todo su perímetro y donde destacan los baluartes, desde donde tenemos una maravillosa vista sobre la ciudad, sobre todo si sube hasta la plaza de la catedral, la cual está dedicada a Nuestra Señora de las Nieves, patrona de Ibiza. Abajo brillan las cúpulas de teja roja de la iglesia de Santo Domingo (s.XVI) y más a la izquierda se vé la plaza principal de la ciudad, Vara de Rey. En medio hay una estatua dedicada al general ibicenco del mismo nombre que luchó en la guerra de Cuba.
Antes de continuar el ascenso por la calle Pere Tur, vale la pena detenerse en la Plaça d’Espanya, para asomarse al mar, contemplar los islotes y el faro de Botafoc.
Tras este inesperado y hermoso descanso, hay que continuar subiendo, siempre entre señoriales casas de los siglos XVIII y XIX, siguiendo el itinerario principal, por la calle Joan Roman, en donde se encuentran el antiguo Seminari, que el siglo XVII era Residencia de los Padres de la Compañía de Jesús, y un poco más arriba, el convento de clausura de las monjas agustinas.
Esta misma calle, que antiguamente se denominó de les Monges, en alusión al convento citado, nos lleva a la de Sant Ciriac. Aquí se encontrará el visitante con una pequeña capilla construida en 1754 en honor al santo que da nombre a la calle y en la que se conmemora un acontecimiento importante de la historia local: señala el punto exacto, según la leyenda, por el que las tropas del Rei Jaume I El Conqueridor entraron en el recinto y conquistaron la ciudad en el siglo XIII, gracias a una traición –por asuntos amorosos- del hermano del gobernador musulmán de la plaza.
Entre la historia y la leyenda, el visitante llega así al Carrer Major, que le conducirá a lo más alto de Dalt Vila, en donde se encuentran también las edificaciones más antiguas. Por esta calle, las casas son ya de los siglos XV, XVI y XVII, y se encuentran adornadas con los escudos de las familias que las habitaron y que, aunque no eran nobles, se las tenía como tales. Destaca, entre ellas, la conocida Can Llaudis, de estilo gótico catalán. El Carrer Major termina en la Plaça de la Catedral, en la cima de toda esta colina urbana que el visitante ha ido subiendo lentamente. Aquí, además de disfrutar de una espléndida panorámica del puerto y la ciudad de Ibiza, podrá conocer, principalmente, tres edificios antiguos de interés. En primer lugar, La Catedral, construida entre los siglos XIV y XV, pero con importantes reformas en el XVIII, y que mezcla por tanto estilos tan diferentes como el gótico catalán y el barroco. Parece que todas las culturas anteriores a la catalana, desde la de sus fundadores, los fenicios, eligieron este mismo espacio para su templo principal.
Junto a la Catedral, se encuentra un edificio medieval que albergó la institución política que gobernó Ibiza desde el siglo XIII hasta el XVIII, la Universitat. El edificio es hoy Museo Arqueológico. Y en la misma plaza, la Reial Cuira, con su inconfundible puerta gótica, que albergaba lo que hoy llamaríamos tribunales y notarías.
Dejando esta plaza, en la que también se encuentra el Palacio Episcopal, el visitante puede tomar una estrecha callejuela llamada de la Universitat, que le conducirá al baluarte de Sant Bernat, desde donde podrá contemplar una amplia panorámica marítima con la isla de Formentera al fondo. Este baluarte se encuentra detrás del Castell y la Almudaina, edificios históricos emblemáticos, hoy en proceso de restauración.
La ronda que une estos baluartes es llamada "Ronda Cirer", en el cual vemos una serie de antiguas excavaciones, donde afloran vestigios de antiguas construcciones.
Podemos seguir este camino para ver una hermosa vista de la ciudad de Ibiza desde lo alto de ese sector de la muralla.
Nuestro camino nos conduce a la Plaza del Sol, desde donde vemos la Plaza del Parque, lugar donde se concentran varios bares, lugar de encuentro de muchos de los que vivimos en esta ciudad.
La salida la hacemos buscando el camino del Portal de Ses Taules, hoy en proceso de restauración.