El bloque era surcado también por otras interesantes vías equipadas por el ibicenco Toni Bonet y el mallorquín Miquel Riera.
Según testigos locales, el bloque, asentado en una cuesta pronunciada de arena, rodó un centenar de metros hasta tumbarse en las transparentes aguas de la cala del Cap de Oliva, lugar donde se suelen celebrar las famosas "after hours " que tienen lugar en la isla.
Fuente : Desnivel.com
